
2015 · 1 h 3 min
Hierba
Perrone vuelve al color y elige la pintura europea como espacio de su relato y como su tierra de experimentación. El escenario: cuadros de Manet, Monet, Renoir, entre otros artistas elegidos; aún así, paisajes al aire libre ensamblados a través de sus similitudes. Los personajes que allí se mueven: dos hombres, dos mujeres, dos cazadores, dos criaturas siniestras (una de ellas una diminuta criatura de la noche con dos ojos y un cuerpo humano brutal y salvaje). Dividida en 18 actos, la narrativa de esta película se limita a mostrar breves episodios sobre el deseo y la violencia como combustible de las empresas humanas, mientras sus personajes deambulan por el bosque. Sin palabras, Perrone apuesta todo por la yuxtaposición de texturas, por las superposiciones y por el poder de los primeros planos de rostros: estos son sus principales argumentos.







